La convergencia de Oriente y Occidente

Existe una gran diferencia, en la forma que tenemos de plantearnos la experiencia religiosa, entre Oriente y Occidente, pero ahora, en Occidente, estamos llegando a la misma situación que llegaron los pensadores de la India, miles de años antes de Cristo y es esta una de las razones, por las que nos atrae tanto Oriente a los occidentales del siglo XXI. 

En la obra de próxima aparición en octubre del 2024, “El encuentro Oriente Occidente. Los fundamentos de la filosofía india” de Editorial ELA, su autor Heinrich Zimmer, un europeo estudioso de Oriente y de India, sostiene que debemos crear nuestro propio concepto de experiencia religiosa, bebiendo en Oriente, pero logrando una forma propia a Occidente y a su idiosincrasia. Porque, el objetivo principal del pensamiento hindú es revelar e integrar la conciencia y durante milenios, ha buscado conocer a este Ser inflexible (Atman1).

Editorial ELA-INDIA

Desde este punto de vista, la filosofías orientales y de la India se parecen más a la religión como la conceptuamos en Occidente, que el pensamiento crítico y secularizado de los filósofos de Occidente. Aunque también es cierto, que algunas figuras como: Pitágoras, Empédocles, Platón, los estoicos, Epicuro, Plotino y los pensadores neoplatónicos y posteriormente San Agustín, los místicos medievales como Eckhart y los místicos posteriores como Jakob Bohme y los filósofos más contemporáneos como Schopenhauer, han seguido la tendencia oriental más que la occidental, buscando una especie de transmutación alquímica del alma.

Para las filosofías orientales, los sentidos; buscando, aprehendiendo y reaccionando ante los objetos, no entran en contacto con la esfera de la Realidad permanente, sino solo con las evoluciones transitorias de las transformaciones perecederas de su energía. Y según este pensamiento, el conocimiento de las cosas cambiantes, no conduce a una actitud realista, porque tales cosas, carecen de sustancia y perecen. Siendo el desconocimiento de la verdad oculta del Sí mismo, la causa principal de todos los tormentos de este mundo auto-intoxicado.

A pesar de la importancia de este punto de vista, muchos filósofos, incluso del siglo anterior, se han resistido a conferir al pensamiento hindú el título de “filosofía”, porque afirmaban, que la “filosofía” había surgido entre los griegos y que sólo la civilización occidental la podía representar. La filosofía occidental se convirtió así en el ángel guardián del pensamiento correcto, aunque el final de esta tendencia, fuese siempre y aún lo sigue siendo, la destrucción de todos los valores tradicionales en la sociedad, la religión y la filosofía. Por el contrario, la filosofía india, apoyada y renovada, por las experiencias internas de la práctica del yoga, en lugar de destruir, interpreta la creencia heredada y a su vez, es interpretada y corregida por la religión. En la India, filosofía y religión, difieren en ciertos puntos; pero nunca ha habido un ataque total y de destrucción entre ambas.

A pesar de la importancia de este punto de vista, muchos filósofos, incluso del siglo anterior, se han resistido a conferir al pensamiento hindú el título de “filosofía”, porque afirmaban, que la “filosofía” había surgido entre los griegos y que sólo la civilización occidental la podía representar. La filosofía occidental se convirtió así en el ángel guardián del pensamiento correcto, aunque el final de esta tendencia, fuese siempre y aún lo sigue siendo, la destrucción de todos los valores tradicionales en la sociedad, la religión y la filosofía. Por el contrario, la filosofía india, apoyada y renovada, por las experiencias internas de la práctica del yoga, en lugar de destruir, interpreta la creencia heredada y a su vez, es interpretada y corregida por la religión. En la India, filosofía y religión, difieren en ciertos puntos; pero nunca ha habido un ataque total y de destrucción entre ambas.

Por este motivo, Zimmer, sostiene que existe y ha existido en la India, una verdadera filosofía, pero que surge de una situación y de un patrón de cultura orientales, que apunta a fines que son comparativamente desconocidos para las escuelas académicas modernas y que se vale de métodos extraños para Occidente, siendo sus fines o metas, precisamente los mismos que inspiraron a Pitágoras, a Empédocles, a Platón, a los estoicos, a Epicuro, a Plotino, a Empédocles, a Heráclito, a los pensadores neoplatónicos, a San Agustín, a los místicos, etc. Para la India, “el que conoce (vid) el objeto supremo (paramartha)”, es la denominación sánscrita que el diccionario traduce aproximadamente como filósofo: aquel que trata de comprender la vida y el cosmos como un todo, por medio de la especulación general y la filosofía. Y en la India, la filosofía está tan vinculada con la religión, los sacramentos, las iniciaciones y las formas devocionales, como nuestra moderna filosofía occidental se vincula con las ciencias naturales y con sus métodos de investigación. 

En la filosofía india, el estudiante debe ser competente (adhikarin) y mantener una absoluta fe (sraddha) en que descubrirá la verdad. El filósofo oriental en general y el hindú en particular, lo que busca es ir más allá del carácter ilusorio de la existencia, tanto en las esferas del plano físico, como en las esferas las de los planos post-mortem, buscando la persona espiritual que mora omnipresente dentro de sí mismo y de todas las cosas, el Ser (Atman). Y para terminar con esta ilusión, utiliza: 

1. La discriminación entre lo permanente y lo transitorio. 

2. La renuncia. 

3. La concentración, a través de: 

Sama, la “quietud mental, la pacificación de las pasiones”.

Dama, “la subyugación de los sentidos”.

Uparali, el “cese completo” de la actividad de las facultades sensoriales de percibir y actuar.

Titiksa, “la resistencia, la paciencia”.

Samadhana, la “constante concentración de la mente” y la “fe perfecta”. 

4. El anhelo de liberación (mumuksutva),

De esta forma, vemos que en Oriente, la filosofía es un aprendizaje especializado y dirigido al logro de un estado superior del ser, donde el filósofo transforma su naturaleza, al ser penetrado por el poder de la Verdad. Por este motivo, en la India, el filósofo, también es llamado “yogui”, porque el término yogui viene de la raíz “Yug”, que significa unir y en este caso indica la unión con Dios y el yogui, aspira a ser el amo de su propia mente y de su cuerpo, de sus pasiones, de sus reacciones y de sus meditaciones, trascendiendo las ilusiones de los deseos y de todos los demás tipos de pensamientos humanos normales y estando más allá del destino.

Esta es la razón por la que la filosofía en Oriente, es guardada celosamente y comunicada a los elegidos que tienen la capacidad de convertirse en su receptáculo perfecto; porque lleva consigo un poder que la acerca a la magia, ya que con ella suceden cosas que parecen un milagro para quien las desconoce. Y cuanto mayor sea la realización del filósofo, mayor será su poder. Porque Brahman1, el poder cósmico, en el sentido supremo del término, es la esencia de todo lo que somos y sabemos y está dedicado a hacer consciente en sí mismo y conscientemente manifiesto en acción, lo que en todo lo demás está profundamente oculto. 

Para llegar a Brahman y permanecer en contacto con él, para llegar a identificarse con Brahman, para volver a ser divino, mientras aún se está en la tierra, el filósofo hindú, se ha transformado, ha renacido en su paso por la tierra. Aunque éste, no es un objetivo exclusivamente indio; porque en todo el mundo, muchas filosofías de Oriente y algunas de Occidente, también lo buscan y en este sentido, la filosofía india, no contradice, más bien aclara y corrobora los símbolos mitológicos de todos los tiempos y civilizaciones. Es una disciplina mental y física práctica para la realización en la vida a través de un despertar y un desarrollo de la mente.

Tras esta pequeña introducción al pensamiento hindú y a sus cualidades, posibilidades y características, les dejamos en las manos de un auténtico experto en la materia y les deseamos que se alegren con el conocimiento adquirido y lo disfruten.

1. Brahman: el Espíritu Supremo, La Realidad Absoluta que es una, indivisible, infinita y eterna, el Ser Supremo, la causa del universo, el espíritu universal. El Todo. La verdad proclamada en los Upanishads: Existencia, Sabiduría, Dicha Absoluta y Consciencia Pura. Es el Principio Universal más elevado, la Realidad Última en el universo. No debe confundirse con Brahma (el dios hindú), Brahmana (un tipo de texto de los Vedas), el Brahmanismo (la religión) o Brahmin (la casta-varna). En las principales escuelas de filosofía hindú, es la causa material, eficiente, formal y final de todo lo que existe. Es la verdad y la felicidad omnipresente, infinita y eterna que no cambia, pero es la causa de todos los cambios. Brahman como concepto metafísico es la única unidad vinculante detrás de la diversidad en todo lo que existe en el universo. Se habla de Brahman en los textos hindúes junto al concepto de Atman (Ser) personal, impersonal o Para Brahman, o en varias combinaciones de estas cualidades dependiendo de cada escuela filosófica. En las escuelas dualistas del hinduismo, Brahman es diferente de Atman (alma) en cada ser.  En las escuelas no dualistas, como el Advaita Vedanta, Brahman es idéntico a Atman, está en todas partes y dentro de cada ser vivo y hay una unidad espiritual conectada en toda la existencia.

  1. Atman: el Alma Suprema o Brahman, o Consciencia pura, el Ser. Es el principio universal, una conciencia auto-luminosa eterna e indiferenciada. En la filosofía hindú, especialmente en la escuela Vedanta del hinduismo, mantman es el primer principio, el verdadero yo de un individuo más allá de la identificación con los fenómenos, la esencia de un individuo. Para alcanzar Moksha (la liberación), un ser humano debe adquirir el auto-conocimiento (atma jnana). En las diferentes escuelas de pensamiento, la auto-realización consiste en que el verdadero yo (Jivatma) y la realidad última (Brahman) son completamente idénticos (Escuela Advaita, No dualista), completamente diferentes (Dvaita, o dualistas), o simultáneamente no diferentes y diferentes  (Bhedabheda, No dualista y dualista). ↩︎

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