Emanuel Swedenborg

Emanuel Swedenborg (Estocolmo 1688 – Londres 1772), científico, filósofo y teólogo sueco. Un hombre fuera de lo común, con una gran influencia en el pensamiento intelectual y filosófico de su época y en la actual. Personajes como: Newton, Leibniz, Kant, Voltaire, Goethe, William Blake, Gérard de Nerval, Balzac, Wagner, Oberlin, Berlioz, Baudelaire, Paul Valery, Eliphas Lévi, Hahnemann, William James, Edgar Allan Poe, David Bohm, Jorge Luis Borges y Carl Gustav Jung, entre otros, así lo han declarado. En Asia los budistas le conocen por el “Buda del Norte”. Desde los 10 años, se interesó por el estudio del universo y del hombre, estudiando la fe, la vida eterna y la sede del alma, pero descontento por las respuestas del mundo adulto, decide experimentar por sí mismo. Se cuenta que fue experimentando sobre la respiración, como tuvo acceso a estados de consciencia alterada, de donde proviene gran parte de su inspiración. Pocas personas en la historia de la humanidad, han hecho tantos inventos, descubrimientos y desarrollado tantos conocimientos útiles, como Swedenborg, lo que le coloca a la altura de personajes como Miguel Ángel o Leonardo da Vinci. Fue astrónomo, elaborando sus propias lentes, su telescopio y su microscopio, además de filósofo, matemático, botánico, químico, físico, ingeniero en aeronáutica, geólogo, metalúrgico, biógrafo, poeta, editor, psicólogo, dibujante, músico, cristalógrafo, maquinista, carpintero ebanista, legislador, ingeniero de minas, tesorero, cosmólogo, teólogo, encuadernador, hidrógrafo, fisiólogo, relojero, lingüista (hablaba quince idiomas) y gran viajero por toda Europa patrocinado por el rey Carlos XII y el duque de Brunswick. Publicó un gran número de obras sobre estos temas, donde recoge el germen de numerosas ideas que más tarde desarrollarían otros autores. Fue un adelantado a su tiempo, haciendo los planos de un avión, de un submarino, descubriendo la función de las glándulas endocrinas, el funcionamiento del cerebro y el cerebelo, avanzando la hipótesis de la formación nebulosa del sistema solar, etc… hace casi tres siglos. A los 56 años, de dedicó por completo a la investigación teológica, filosófica y psicológica, con el deseo de acercar a los hombres a una espiritualidad racional.