Lu Yu

Lu Yu (733-804) también fue conocido como “el santo chino del té” y su obra como “El libro sagrado del té”, lo que supone un claro ejemplo de la fascinación que los chinos sentían por el té. Al quedar huérfano fue adoptado por un monje budista del Monasterio de la Nube del Dragón y según cuenta la leyenda como se negó a tomar los hábitos de monje, se le obligó a realizar trabajos que no eran de su agrado, motivo por el cual se escapó, uniéndose a un circo como payaso. Pero antes de abandonar el monasterio ya había aprendido lo esencial de la preparación del té, puesto que en aquella época los mayores expertos del té eran los monjes. Cuando tenía 14 años, Qiwu, gobernador de Li, lo encontró y lo recogió de la calle, permitiéndole usar su biblioteca y le concede la oportunidad de aprender asignándole un profesor. Más tarde, para huir de una rebelión, se refugia en Shaoqi y durante este período, se hace amigo de escritores, entre los que se encontraba el calígrafo Yan Zhenqing y el poeta Huang Pu Zheng, que le animaron a escribir su obra magna: “Cha Jing”, el primer libro chino del té (publicado en esta Editorial ELA).