Sebastian Kneipp

Kneipp fue un sacerdote y médico naturista alemán y uno de los precursores más importantes de la hidroterapia y de la medicina natural de finales del siglo XIX. Mientras estudiaba teología cerca de Munich, le fue diagnosticada una tuberculosis y fue desahuciado por la medicina oficial, pero en una biblioteca de Munich, leyó un libro del médico Johann Siegmud Hahn “Enseñanza sobre la fuerza y efectos del agua fresca en los cuerpos de las personas”, donde conoció los beneficios del agua fría. Siguiendo sus consejos terapéuticos, junto a otros monjes que le ayudaron, se sumergió en el agua fría del Danubio, abrigando su cuerpo a continuación hasta que se curó de su enfermedad. Cuando se ordenó sacerdote, fue destinado como párroco a Wörishofen y empezó a utilizar el agua para tratar problemas respiratorios, arritmia, insomnio, problemas nerviosos e incluso dolencias del alma y del espíritu, a gran cantidad de enfermos durante 25 años con grandes éxitos. Junto a la hidroterapia, empleaba como tratamiento una dieta casi vegetariana, con infusiones de plantas medicinales, acompañada de ejercicios al aire libre. A esta doctrina se la conoce como la Cura de Kneipp y se compone de varias etapas: Primero se disuelven los gérmenes que hay en la sangre. Luego se separan de la misma y se eliminan expulsándolos del cuerpo. Hasta que finalmente se restablece la circulación normal de la sangre que ha resultado purificada, lo que vigoriza al organismo debilitado y le devuelve su vitalidad perdida. Con sus prácticas logró el renacimiento de la balneoterapia, que estaba en desuso en Europa desde la época romana.