Vatsayana

De Mallanâga Vâtsyâyana, no se sabe más que lo que él mismo indicó sobre su persona en esta obra. Fue un estudioso del Kama, de las artes eróticas y de la sexualidad, que tras conocer los complejos tratados existentes en su época, el siglo III, decidió escribir esta obra en forma de compilación de los mismos y de los usos amorosos de la India en la que vivió. Según sus propias palabras, para escribir esta obra, mantuvo un estricto celibato, con la finalidad de impedir toda la posible dispersión y distracción. Para Vatsyayana: “Un método es el fundamento de toda actividad, pues esta presupone el esfuerzo del hombre. Dado que hasta el beneficio más seguro depende de algún factor, un hombre inactivo no puede ser afortunado. En realidad, las acciones relacionadas con el Amor tienen la misma naturaleza que la comida, ya que contribuyen al sostenimiento del cuerpo y son fruto de la Ley Sagrada y de lo Útil. Pero conviene aprender cómo evitar las consecuencias negativas. Efectivamente, no se dejan de poner las ollas en el fuego porque haya monjes mendicantes; ni se renuncia a sembrar cebada porque haya cervatillos”. Kama es: El Amor, el placer, el gozar de los sentidos, buscar lo agradable a la vista, el oído, el olfato, el gusto y el tacto. Todos los sentidos son importantes en su ámbito, pero governados por la mente unida al alma. Según el Kama Sutra, el hombre, que puede vivir cien años, debe distribuir su tiempo y dedicarse a los tres fines de la vida: virtud, riqueza y placer, subordinados entre sí y de tal forma que uno no interfiera con el otro. De niño procure adquirir cultura y aspectos análogos de lo útil, el poder, la educación. Durante la juventud que se entregue al Amor y al placer y en la vejez, a la Ley Sagrada y a la Liberación. Que el placer es una sensación adecuada, rebosante de alegría, que brota de la conciencia y es rica en resultados, se puede aprender en el Kama Sutra y frecuentando a gente de mundo. Dice Vatsyayana: “La unión erótica de un hombre y una mujer, exige un método, que se consigue con el Kama Sutra. Entre los animales, por el contrario, la vida sexual no necesita métodos, porque las hembras no se mantienen escondidas; el apareamiento tiene lugar, hasta la satisfacción, durante el periodo de celo y las uniones no se acompañan de reflexión alguna”.